Cascada de Mojonavalle en Madrid
La cascada de la que vamos a hablar hoy en este post es bastante desconocida, lo cual es una lástima dada su gran belleza. Durante el invierno casi siempre está congelada, y su estampa con el agua detenida en forma de carámbanos es espectacular. Pero la primavera es también un momento óptimo para ir a visitarla, cuando el agua cae a raudales y el entorno verde se muestra en todo su esplendor.

La Cascada o Chorrera de Mojonavalle se encuentra cerca del Puerto de Canencia, y para admirarla se puede realizar una ruta circular muy sencilla, que dura poco más de dos horas.

La ruta parte de un punto situado cerca del Puerto de Canencia. Desde el mismo puerto hay que continuar con el coche en dirección Segovia, hasta divisar una pista que se abre a la izquierda de la calzada. La ruta empieza en este punto, contando con una longitud de cinco kilómetros y un desnivel de noventa metros. Precisamente en este lugar encontraremos una fuente llamada Fuente del Hornillo, muy antigua.

Seguimos por la pista y encontraremos una barrera que evita el paso de los coches, hasta que pasamos una choza que hoy día ha perdido la información que en origen se facilitaba en los carteles. Se trata de una reproducción de los refugios usados por los pastores de antaño para guarecer a sus rebaños. Siguiendo nuestra ruta llegamos al Mirador del Norte, donde también veremos unas escaleras (a la derecha) que podemos tomar para regresar.

El albergue del Hornillo es el siguiente hito de la ruta. Superándolo, bajaremos hasta cruzar rodear la ladera y pasar un arroyo. Es entonces cuando podremos divisar la Chorrera o Cascada de Mojonavalle en todo su esplendor, y también subir las escaleras que llevan al mirador. Para terminar la ruta desandaremos nuestros pasos hasta antes de cruzar el arroyo, y seguiremos el sendero que prosigue la bajada, aunque en este caso en dirección contraria.