Morella, un pueblo bellísimo
La zona de Levante tiene fama en nuestro país y también fuera de nuestras fronteras por sus playas y costas, y por su buen clima. Sin embargo, esta hermosa región guarda en su interior verdaderas joyas que bien merecen una escapada o unas vacaciones. Lugares en pleno entorno rural, llenos de encanto e historia, que se benefician de ser menos conocidos que sus compañeros costeros y gozan de una gran tranquilidad.

Es el caso de Morella, ubicado en la provincia de Castellón y que tiene a gala ser uno de los pueblos más bonitos de España. Y la verdad, también es uno de los más desconocidos… ¿Sabéis que incluso tiene un acueducto?

Morella se alza sobre un cerro a una altura de unos mil metros sobre el nivel del mar. Es un pueblo amurallado con un precioso casco antiguo medieval, que además es la capital de la comarca de Els Ports. En su interior podemos descubrir algunas joyas arquitectónicas notables, como por ejemplo su magnífica iglesia gótica: la Basílica Arciprestal de Santa María la Mayor (s. XIII-XV), con un altar mayor barroco y un órgano impresionante. También merece la pena visitar su Castillo (que sufrió graves daños en las Guerras Carlistas) y el Convento de Sant Francesc, que estaba destinado a convertirse en Parador Nacional antes de que su rehabilitación quedase interrumpida.

Morella, un pueblo bellísimo
Sobre estas líneas podéis ver el curioso acueducto de Morella. No es tan antiguo como el de Segovia, de la época romana, pero tiene varios siglos a sus espaldas. Fue construido en el siglo XV por orden de los Jurados de Morella para llevar el agua a la ciudad desde la fuente de Vinatxos. De vuelta al casco antiguo de Morella, una recomendación: recorrer a pie el trayecto que sube hasta el Castillo para desde allí disfrutar de unas inmejorables vistas de la población, el acueducto y el paisaje de olivares.