Ruta del Pico Urbión y la Laguna Negra

Cuando el calor empieza a apretar, puede ser un buen momento para hacer rutas de montaña que en otros meses resultan quizás demasiado duras. Además, las temperaturas en estos lugares son mucho más frescas y agradables, y la escapada de la ciudad hacia la montaña se puede convertir en una excelente idea para pasar un fin de semana o unos cuantos días.
La ruta que asciende desde la Laguna Negra (Soria) hasta el Pico Urbión es muy recomendable en primavera y verano: por su belleza, desde luego, pero también porque una vez terminada podemos premiar nuestro esfuerzo con un refrescante baño en la legendaria laguna.
Precisamente en el último aparcamiento que hay junto a ella comienza la ruta. Hay un camino convenientemente acondicionado que nos llevará al bello pozo “sin fondo”, que tendremos que bordear hasta llegar a los indicadores. Aquí empezaremos la ruta que va al Pico Urbión, siguiendo siempre los postes de madera con signos blancos y rojos. Tras superar con precaución el tramo de senda peligrosa que se indica en el cartel, ya podremos hacer un alto para ver la preciosa Laguna Negra desde arriba.
Continuamos la ruta subiendo un tramo en cuesta hasta superar la zona de árboles y llegar al Collado de Majada Rubia. Es el momento de empezar a seguir los hitos de piedra, y también de descansar un poco, ya que la subida se vuelve más cómoda. Al de un rato contemplaremos el bello paisaje de la Laguna Larga, a partir del cual seguiremos por la ladera situada a nuestra izquierda para llegar a una pista.
Desde aquí seguiremos la pista en dirección Collado Arenoso; al fondo veremos una cruz de hierro a donde tendremos que llegar, para desde allí seguir entre dos grandes bloques de piedra hasta alcanzar a la izquierda la cima del Pico Urbión, situada a 2228 metros sobre el nivel del mar. A la izquierda de este lugar veremos un cartel que nos deriva hacia el Mirador de la Laguna Negra y Laguna Helada; tendremos que seguir por esta ruta, que es más o menos la misma que seguimos en el ascenso pero en sentido contrario.
Tras disfrutar de las vistas desde el mirador, bajaremos hasta la Laguna Helada; antes de llegar a ella hay un sendero a la derecha que nos devolverá a la ruta de subida. A partir de este momento no tardaremos en llegar a la Laguna Negra, donde nos esperan sus refrescantes y verdes aguas como premio al esfuerzo realizado.





